Archivos de la categoría ‘Publicidad’

¡Qué poco queda para el verano! Aunque sólo sea en fecha ya que el tiempo no acompaña mucho. ¿Tienes ganas de disfrutar del sol, de la playa y de esos paseos por la noche? ¿Salir de fiesta con los amigos, relajarte, coger vacaciones (si es que no vives en vacaciones constantes), irte de viaje (aunque sea al pueblo de al lado)? ¿Y no te parece mejor idea acompañar todos estos momentos con una cervecita bien fresquita?

o7-ed-vermell-sense-tx

(más…)

Anuncios

¿Conoces Amsterdam? ¿Te apetece viajar? Ah, que no tienes mucho dinero… bueno no te preocupes, te ofrezco un hotel desde 22€ (pero depende de la fecha, no me vayas a tachar de hacer publicidad engañosa). Está situado entre los canales y a 2 minutos a pie de la famosa zona de ocio Leidseplein y 5 minutos de los museos en el Museumplein. El transporte público está cerca del hotel: a 2 minutos a pie puedes tomar el tranvía a todas las partes de Amsterdam. De toda esta publicidad no me llevo un duro, que quede claro! Se me olvidaba que aún no te he dicho el nombre, discúlpame.

Lo interesante comienza aquí. En 1995, Rob Penris, director de este acogedor lugar, contrató a la agencia KesselsKramer para intentar lanzar a su pobre, triste, solitario y casi abandonado hotel holandés. Lo tenía difícil, con poco dinero quería conseguir mucho. No tenía nada diferente a la competencia, era todo lo contrario. Caracterizado por su escasa afición a la limpieza, olores un tanto diferentes, mobiliario insultante y un suelo mucho más acogedor que sus camas, no parecía que fueran a ser la clave de su éxito (no pienses que se me ha olvidado decirte el nombre, sé que tienes ganas de ir pero lee hasta el final por favor).

Pues sí. Pensaron que, puesto que todo se encontraba en tan mal estado y no tenían presupuesto para reformas, por qué no explotar esa debilidad. Gracias a ello e increíbles campañas de marketing, hoy se ha convertido en un referente mundial en hoteles en el que o eliges trinchera con tiempo o es imposible hospedarte en él.

descarga

Se definen como:  El peor hotel del mundo: lo más barato, lo peor, lo mejor… No hay piscina, ni servicio de habitación, ni transporte al aeropuerto, ni suite nupcial, ni fitness, ni gimnasio, ni spa, ni un ‘bellboy’, pero sí hay habitaciones baratas, un restaurante, un bar acogedor, una discoteca, servicio de recepción de 24 horas y 500 camas. Apropiado para individuos, mochileros y grupos (estudiantes, alumnos, clubes deportivos, etc.).

Para entender su éxito hay que observar las campañas publicitarias realizadas. Llamativa, arrogante, insultante, ofensiva, pero real, así es la publicidad empleada.

 HotelHansBrinker1_luggage3_disturbinghans_brinker_budget_hotel_kesselskramer_amsterdam_02Untitled-7-copy3

Haciendo gala de su ácido humor, muestran como puede cambiar el estado de un huésped antes y después.

5.1.2 images

Sus eslóganes giran entorno a eso de vender lo malo como lo mejor:“Mejore su sistema inmunológico”, “Pague por una cama que no querrá usar” o“Somos los mejores en ignorar sus quejas”.

159577

Además, al realizar el check in, obsequian al cliente con una pequeña bolsa de polvo advirtiéndole que, si ve algún lugar limpio, no dude en abrir la bolsa y ensuciarlo. Ni si quiera en la web se cortan mostrando imágenes de sus limpias habitaciones. También han llegado a escribir un libro que ya puedes conseguir en el prestigioso portal de Amazon.

Es un buen claro ejemplo de campaña molesta, donde se puede ver que hasta lo peor de lo peor vende, siempre y cuando se sepa realizar una buena campaña de publicidad.

Actualmente el hotel cuelga el cartel de completo casi todos los días del año. Aunque son consciente que tienen un target limitado sus beneficios no dejan de crecer.

Aunque quizás ya no tengas las mismas ganas de acudir a este inhóspito lugar como al principio del post, te diré que se llama Hans Brinker. Sin embargo, te invito a que te quedes con esta idea y lo apliques en tus proyectos: lo malo puede ser algo bueno o en términos técnicos tu debilidad puede ser transformada en tu principal fortaleza.